Las instituciones funcionan
Fuente:
Plan B, quincena del jueves 11 de marzo del 2004 (reproducido con autorización)
Plan B tuvo acceso a un exhaustivo estudio de la Contraloría que da cuenta del mayor perdonazo tributario de los últimos años. Se declararon prescritas deudas con el Fisco por más de 200 mil millones de pesos. ¿Sabe usted quiénes figuran entre los principales beneficiados? Los grupos empresariales más importantes de este país: Matte, Claro, Piñera, Angellini; y las compañías con mejores resultados: Codelco, AES Gener, El Abra. ¿¡De qué equidad nos hablan!?
Gianni
Lambertini, Tesorero General de la República, es la peor pesadilla del doctor
René Orozco y los dirigentes del Club Universidad de Chile. El equipo debe 4
mil 500 millones de pesos al Fisco y Lambertini, el hombre encargado de los
cobros del Estado, les dio dos alternativas el año pasado: el embargo de la
Ciudad Azul, el sueño de Orozco, o solicitar la quiebra del club.
Lambertini
no quiere saber nada de excusas ni concesiones; quiere simplemente las cuentas
en orden. Su celo es un buen ejemplo de tolerancia cero frente al tema
tributario, uno de los ejes del gobierno de Ricardo Lagos para, en teoría,
hacer de este país una nación más equitativa. Cuando ese club deportivo le
pidió analizar su situación con buena voluntad, la respuesta de Lambertini fue
drástica y certera: la Universidad de Chile, dijo, debía responder al Fisco
"como cualquier ciudadano, con sus obligaciones y derechos".
En
diciembre de 2001, sin embargo, el mismo y severo Lambertini firmó el más
sorprendente perdonazo tributario de la historia de los últimos años.
Alrededor de dos millones de deudas (de personas y empresas) fueron declaradas
prescritas, borradas del sistema.
Lambertini
actuó en el marco de la ley. Una norma aprobada por el Congreso ese mismo año,
lo autorizó a declarar prescritas las deudas “por oficio”, o sea, ante sí,
sin (en teoría) pedirle autorización a nadie.
Pero
esa misma ley, seguramente tomando en cuenta el enorme poder que daba al
Tesorero, le hacía un alcance: ojo señor Tesorero, antes de perdonar al
deudor, usted tiene que hacer lo imposible porque pague. Por algo el nombre de
la ley: “Normas para Combatir la Evasión Tributaria”.
Y
aquí está el problema de Lambertini. La gruesa contradicción. Según un
informe realizado por la Contraloría General en noviembre del año pasado
(informe Nº 216/2003) al que Plan B tuvo acceso, la Tesorería declaró
prescritas deudas tributarias que suman 264 mil millones de pesos. Eso, sin
realizar todos los esfuerzos de cobranza establecidos por la ley (que suelen
terminar en juicios o embargos, como podría ocurrirle al club Universidad de
Chile).
¿Sabe
usted lo que significan 264 mil millones de pesos? Es la mitad de lo que cuesta
financiar toda la reforma al sistema de Salud en Chile (incluyendo el plan
AUGE). Es un poco menos de lo que deben todos los deudores del crédito
universitario (270 mil millones), cuyos nombres aparecieron publicados en los
diarios y a quienes se amenazó, si eran empleados públicos, con alejarlos del
aparato del Estado. Es cuatro veces más de lo que el Fisco entrega al programa
Chile Solidario.
De
ahí que la conclusión de los auditores de Contraloría sea elocuente. Según
ellos, el que en un número importante de deudas la Tesorería ni siquiera haya
iniciado los trámites de cobranza, se traduce “en un abandono parcial de
funciones por parte del servicio recaudador (la Tesorería), al no dar cabal
cumplimiento a su misión”.
Pero
aquí no termina esta historia. Al “abandono de funciones” hay que sumar la
honorable lista de perdonados. Una suerte de mesa de Te Club (por lo largo) en
la que confluyen empresas de los grupos Matte, Piñera, Angellini y Claro; junto
a compañías mineras de consorcios extranjeros (Disputada, El Abra); bancos y
corredores de bolsa. Y también (ver recuadros) algunas empresas del Estado,
como Codelco; o servicios dependientes, como el SERVIU y el SAG. Se trata de un
perdonazo amplio y consensuado, como una mesa de diálogo.
En
el caso de los privados, hablamos de los grupos empresariales más influyentes
de este país (entre cuyas cabezas están Eliodoro Matte, Sebastián Piñera,
Anacleto Angelini, Ricardo Claro). Con miles de trabajadores y utilidades
millonarias. Veamos por ejemplo el caso de los Matte. A cuatro empresas del
holding (CMPC Tissue SA, CMPC S.A, CMPC Productos Tissue S.A y Forestal Mininco)
se le declaran prescritas deudas por un total de 2 mil 876 millones de pesos.
Ver: Economía moderna