Estudiante cumplió recién los 18 años y postula como concejal por Viña del Mar
Marco Oyanedel, el político más joven de Chile: “También puedo posar empelotado”

Sábado 12 de junio de 2004

Guillermo Muñoz - Las Ultimas Noticias

Foto: Moisés Muñoz

“No basta con que me conozcan por mi uniforme’’, dice Marco.

Marco cuenta su programa: Inspirado por los baños
-¿Cuándo decidiste candidatearte?

-Una amiga de mi mamá contó que no había baños para unos trabajadores de un programa pro empleo de la municipalidad. Y yo pensé: ¿Acaso los concejales de 40 años no les ponen ni un hoyo para, -perdonando la expresión-, cagar?. Y ahí dije tengo que hacer algo en este tema. Eso fue hace un mes.

-Me imagino que igual ya tienes propuestas concretas.

-Estoy de acuerdo con que haya más carabineros en las calles. Que la Salud mejore. Los hospitales de aquí llegan a dar vergüenza con la gente esperando horas y horas. Entonces yo no me puedo hacer el tonto frente a eso, tengo una sensibilidad muy grande frente a los temas sociales. No basta con ser joven, que me conozcan por mis ideas o porque voy con uniforme. Quiero ser el ojo de la gente en el municipio y sea lo que sea lo malo se lo voy a hacer saber a la gente.

“Decir no estoy ni ahí es darle el cupo a los viejos de siempre”, asegura este muchacho que sólo puede hacer puerta a puerta durante los fines de semana.

 

“En el año 2000 yo estaba haciendo un trabajo para el colegio sobre partidos políticos y buscaba antecedentes en internet cuando me contaron que mi abuelo materno, Jaime Issa, había muerto. Él, sin ser militante, siempre había sido de ideas socialistas y entonces pensé ésta es una señal, porque yo vivo cada minuto como una señal. Ahora, que soy candidato, espero que Dios me ilumine y me dé fuerza”, dice Marco Oyanedel, estudiante de Cuarto Medio del colegio Inmaculada de Lourdes

 

El muchacho cumplió 18 años el pasado 12 de mayo, lo que le permite, casi al filo de los plazos legales, inscribirse como postulante a concejal por Viña del Mar, y así convertirse en el candidato más joven de la historia política de Chile.

 

A diferencia de su ancestro, Marco prefirió al Partido Humanista pero eso no lo toma como ninguna señal en particular. “No sé si mi abuelo sería concertacionista porque era de los socialistas antiguos, lo fundamental es que heredé de él la sensibilidad social”, explica.

 

Marco tomó su bandera política desde hace un mes, es decir, desde que es mayor de edad. Y como tal, ya cumplió con el rito de los candidatos naranjas de sacarse la ropa, ceremonia que fue fotografiada por este diario.

 

“Es que está claro. Yo no tengo nada que ocultar, a diferencia de los políticos tradicionales. No necesito tapar nada así que también puedo posar de empelotado”, asegura en referencia a sus correligionarios que impusieron la moda durante las elecciones de 2001. Tendencia que por lo demás fue repetida más tarde con el tunickazo y algunos decontentos con el gobierno.

 

-¿Hay gente que no te toma en serio por ser tan chico?

 

-No, para nada. Igual sé que es difícil creer que un candidato tenga 18 años, yo los entiendo. Pero me gustaría que me respeten y me den la misma posibilidad de los otros candidatos.

 

-¿Tus compañeros de colegio por lo menos van a votar por ti?

 

-Es que hay muchos que todavía tienen 17 y no puden inscribirse, aunque igual yo los animo a la participación ciudadana. Creo que la democracia no es decir no estoy ni ahí. Eso es darle un cupo a los viejos de siempre.

 

-¿Qué te han dicho tus papás?

 

-Me apoyan y van a votar por mí. Mientras me vaya bien en el colegio, no hay problemas.

 

-¿Pololeas?

 

-Sí, pero ella tampoco alcanza a votar por la edad.

 

-¿No crees que con la campaña te va a faltar tiempo para pololear y estudiar para la PSU?

 

-No. Ya hice preuniversitario el año pasado y en los ensayos me ha ido bien.

 

-¿Y si llegas a ser concejal?

 

-Uno siempre tiene tiempo si se lo hace. Además el próximo año pienso estudiar sicología en régimen vespertino para dedicarle toda la mañana a la municipalidad, si es que salgo elegido.

 

Sin ni uno

 

La estricta distribución de su tiempo es un tema que Marco ya tiene asumido en su campaña, la que, por motivos de fuerza mayor, se limita casi exclusivamente a los fines de semana.

 

“A las 8 de la mañana me levanto para hacer los puerta a puerta. Paso un volante y un paquete de pasas al que le pongo Para que no me olvides. En serio. Hay que ingeniárselas porque yo, plata no tengo.

 

-No puedo dejar de preguntarte por tus propuestas

 

-Tengo muy claro que un concejal no puede cambiar el mundo. La gente quiere que uno proponga un puente o una pavimentación, pero yo ofrezco fiscalizar y contarle a la comunidad cualquier problema que haya en la municipalidad.

 

-¿Te gustaría ser Presidente de Chile el 2050?

 

-Hay que irse de a poco. Ojalá que la gente me apoye y le guste mi trabajo. Y si le agrada, quizás sea Presidente de Chile. Pero no quiero ser tan ambicioso aún.

 

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